Aprende a planificar, diseñar, construir y lanzar una app móvil que active recordatorios inteligentes según la ubicación, con buenas prácticas de UX, privacidad y pruebas.

Una app de recordatorios basada en la ubicación te envía un aviso cuando llegas (o sales) de un lugar real, en lugar de a una hora concreta. En vez de «Comprar leche a las 6 p. m.», configuras «Comprar leche cuando esté cerca del supermercado». La app supervisa la ubicación del dispositivo en segundo plano y dispara una notificación cuando se cumple la condición adecuada.
Los recordatorios inteligentes son conscientes del contexto de forma práctica:
La mayoría de las apps soportan tres tipos de activador:
La ubicación no es perfectamente precisa. El GPS puede ser exacto pero agotar la batería; Wi‑Fi y señales de celular consumen menos energía pero pueden ser menos exactos, especialmente en interiores o en manzanas densas.
Una buena app de recordatorios inteligentes ajusta las expectativas: los recordatorios se activan dentro de un rango, no en una puerta exacta. También utiliza monitorización amigable con la batería (como geovallas a nivel del SO) y reserva el seguimiento de alta precisión para los momentos en que realmente se necesita.
Una app de recordatorios basada en la ubicación puede crecer hasta convertirse en un asistente con muchas funciones, pero tu primera versión debe enfocarse en un trabajo: entregar de forma fiable el recordatorio correcto en el lugar correcto. Empieza escribiendo un pequeño conjunto de historias de usuario que describan la app desde la perspectiva del usuario, y luego construye solo lo necesario para satisfacerlas.
Para un MVP, prioriza la fiabilidad y la rapidez sobre la automatización ingeniosa. Las funcionalidades típicas del MVP incluyen: CRUD básico de recordatorios, un único activador de ubicación por recordatorio, notificaciones locales y una vista de lista simple.
Reserva para versiones posteriores: sugerencias inteligentes («Recuérdame la próxima vez que esté cerca de una farmacia»), múltiples ubicaciones por recordatorio, listas compartidas, entrada en lenguaje natural, integraciones de calendario, widgets y horarios avanzados.
Si quieres prototipar rápido antes de comprometerte con un ciclo de ingeniería completo, una plataforma de vibe-coding como Koder.ai puede ayudarte a validar el flujo de UX y el modelo de datos básico mediante una construcción guiada por chat—luego iteras rápido antes de endurecer la geovalla y el comportamiento en segundo plano en dispositivos reales.
Elige unos pocos números que realmente vas a seguir:
Las funciones de ubicación tienen límites en el mundo real. Decide desde el principio cómo manejarás uso sin conexión, sensibilidad a la batería, precisión deficiente del GPS (interiores) y expectativas de privacidad (diálogos de permiso claros, mínima recopilación de datos). Estas restricciones darán forma a cada decisión de producto posterior.
Antes de construir la lógica de geovallas, decide qué significa “ubicación” en tu app. Esta elección afecta la precisión, el esfuerzo del usuario y con qué frecuencia la gente confía (o desactiva) tus recordatorios.
La búsqueda de lugares (escribir «Target», «Heathrow Terminal 5», «Starbucks») es rápida y familiar. Funciona bien cuando las personas piensan en nombres y quieren algo reutilizable.
Soltar un pin es mejor cuando la ubicación es personal o no está bien etiquetada: una entrada específica, una plaza de aparcamiento, el apartamento de un amigo dentro de un gran complejo.
Un enfoque práctico es soportar ambos:
Internamente, almacena tanto la etiqueta amigable para humanos como las coordenadas reales alrededor de las que vas a crear la geovalla. Los nombres de los lugares pueden cambiar; las coordenadas son lo que el teléfono puede monitorizar de forma fiable.
Para la mayoría de las apps de recordatorios, un círculo (centro + radio) es el punto de partida correcto: es simple de explicar y más fácil de implementar de forma coherente en iOS y Android.
Usa polígonos solo si tienes una necesidad clara (por ejemplo, el perímetro de un campus largo). Añaden complejidad de UX (“dibujar el área”), y muchas APIs móviles de geovallas no los soportan directamente, obligándote a lógica personalizada en segundo plano.
Elige un radio sensato por defecto (a menudo 150–300 metros para recordatorios de «llegada») y permite que los usuarios lo ajusten con orientación:\n\n- “Radio más pequeño = más preciso, pero puede fallar si el GPS es débil en interiores.”\n- “Radio más grande = más fiable, pero puede activarse antes.”
Considera ofrecer preajustes como Pequeño / Medio / Grande en lugar de un control numérico crudo.
Los recintos grandes son complicados: un único punto puede cubrir la entrada equivocada o activarse en el aparcamiento.
Diseña para esto permitiendo:\n\n- Una opción “Entrada” (soltar un pin en la puerta exacta)\n- Múltiples geovallas por recordatorio (p. ej., “cualquier entrada”)\n- Una nota corta mostrada al activarse (“Usa la puerta B cerca de la farmacia”)
Estas decisiones de modelado evitan el “se activó pero no fue útil”, que es la forma más rápida de perder la confianza del usuario.
Una app de recordatorios basada en la ubicación triunfa o fracasa por la rapidez. Si configurar un recordatorio lleva más de unos segundos, la gente volverá a notas adhesivas o alarmas básicas. Diseña para una experiencia de “una mano, un minuto”.
Mantén la primera versión compacta:
Empieza con lo que el usuario sabe inmediatamente, luego pide detalles:\n\n1. Texto del recordatorio (foco automático en el teclado).\n2. Ubicación (elegir Casa/Trabajo, recientes, favorito o buscar).\n3. Activador (Llegada / Salida). Opcional: ventana horaria (p. ej., “solo 9:00–18:00”).
Usa valores predeterminados sensatos para que la mayoría de los recordatorios se puedan crear en un toque: “Llegada” suele ser el caso común, y el sonido de notificación puede seguir los valores del sistema.
Añade conveniencias sin ser intrusivo:\n\n- Chips “Recordarme en Casa/Trabajo” en la parte superior del selector de ubicación.\n- Lugares recientes (últimos 5–10 lugares seleccionados) y Favoritos (icono de estrella).\n- Plantillas ligeras como “Comprar víveres” o “Recoger paquete” en pantallas de lista vacía.
Planifica estas pantallas desde el principio:\n\n- Lista vacía: muestra una acción principal (“Crear recordatorio”) y un ejemplo corto.\n- Ubicación no encontrada / sin conexión: ofrece reintentar y pin manual.\n- Permiso denegado: explica qué no funcionará y enlaza a la página de ajustes de la app.
Al pedir acceso a la ubicación, muestra una breve pantalla previa en lenguaje llano: qué recopilas, qué no, y cómo beneficia al usuario. Esto genera confianza antes de que aparezca el diálogo del sistema.
Los recordatorios basados en ubicación solo funcionan si la gente se siente segura al decir “sí” al acceso a la ubicación. Los permisos no son solo una casilla técnica: forman parte del contrato de confianza de tu producto. Si tu app pide demasiado pronto, de forma demasiado amplia o sin un beneficio claro, los usuarios denegarán y pueden no volver.
La mayoría de las plataformas se reducen a dos opciones comunes:\n\n- Mientras se usa: la app puede leer la ubicación solo cuando la app está abierta (o se está usando activamente). Esto es ideal para elegir un lugar, previsualizar activadores y confirmar la ubicación actual.\n- Siempre / en segundo plano: la app puede leer la ubicación incluso cuando la app no está abierta, lo que permite que los recordatorios se activen al llegar/salir durante la vida diaria.
Una regla simple: comienza con Mientras se usa a menos que el usuario esté configurando claramente un recordatorio que deba funcionar en segundo plano.
No muestres el diálogo de permiso en el primer lanzamiento. En su lugar, pide en el momento en que sea obviamente necesario y explica el beneficio en una frase.
Ejemplo: cuando el usuario pulsa “Guardar recordatorio”, muestra una pantalla previa: «Permitir ubicación para que te recordemos al llegar a la tienda—even si la app está cerrada.» Luego lanza el prompt del sistema.
Esta sincronía hace que la solicitud parezca lógica, no invasiva.
Algunos usuarios dirán que no (o “Permitir una vez”). Tu app debe seguir siendo usable:\n\n- Permíteles crear recordatorios basados en tiempo como alternativa.\n- Deja crear recordatorios de ubicación pero muéstralos como inactivos con una etiqueta clara (“Necesita acceso a ubicación para funcionar”).\n- Proporciona un botón “Activar ubicación” que abra la pantalla correcta (o los guíe) y explica los pasos exactos en lenguaje llano.
Evita la culpa o la presión—la claridad gana.
El recorrido del usuario no es idéntico en ambas plataformas:\n\n- iOS suele fomentar un flujo por etapas (pedir mientras se usa primero, luego actualizar a siempre). iOS también incluye controles extra como “Ubicación precisa”, que pueden afectar la precisión de la geovalla.\n- Android típicamente separa ubicación en primer plano y en segundo plano de forma más explícita, y en muchas versiones el acceso en segundo plano es un prompt o un paso en Ajustes.
Diseña tus pantallas de permiso y textos de ayuda por plataforma, y mantén la promesa consistente: explica qué recopilas, cuándo lo usas y cómo beneficia el recordatorio.
Si quieres un análisis más profundo sobre cómo el comportamiento en segundo plano afecta la experiencia del usuario, conecta esta sección a /blog/how-geofencing-and-background-updates-work.
Una geovalla es una característica donde el teléfono vigila eventos de “entrada” y “salida” alrededor de una ubicación guardada (una tienda, tu oficina, un punto fijado) y dispara tu recordatorio cuando cruzas ese límite.
El punto clave: no estás ejecutando código constantemente en segundo plano. En iOS y Android, el sistema operativo puede monitorizar las geovallas por ti y despertar tu app solo cuando ocurre algo relevante. Por eso la geovalla suele ser más eficiente en batería que consultar la ubicación cada pocos segundos.
La mayoría de las apps registran un conjunto de geovallas (cada una con un punto central y un radio). El SO se encarga del trabajo pesado: seguir el movimiento, decidir cuándo se cruza el límite y entregar un evento que tu app convierte en notificación.
Las plataformas móviles limitan agresivamente la ejecución en segundo plano para proteger la batería y el rendimiento. Si tu app intenta ejecutarse continuamente, será pausada, terminada o restringida.
Diseña la lógica de recordatorios asumiendo:\n\n- Tu app no estará siempre en ejecución.\n- Los eventos pueden llegar con retraso (p. ej., tras un reinicio, señal débil o modos de “ahorro de batería”).\n- Puede que necesites un plan de respaldo, como comprobar la ubicación cuando se abre la app.
La ubicación no es solo GPS. Los teléfonos combinan varias señales según lo que esté disponible:\n\n- GPS: excelente en exteriores, puede tardar en fijarse y consume energía.\n- Posicionamiento por Wi‑Fi: fuerte en ciudades y en interiores.\n- Torres de celular: aproximado pero disponible casi en todas partes.\n- Sensores de movimiento: ayudan a detectar movimiento y reducir actualizaciones innecesarias.
Para mantener los recordatorios fiables sin drenar la batería:\n\n- Registra menos geovallas (prioriza los siguientes recordatorios, no cientos).\n- Usa un radio inteligente: más grande en autopistas, más pequeño en zonas peatonales.\n- Raciona las actualizaciones: evita recalculaciones frecuentes; actualiza geovallas solo cuando cambian recordatorios o el usuario se mueve de forma significativa.\n- Prefiere las geovallas del SO sobre el seguimiento continuo siempre que sea posible.
Una app de recordatorios basada en la ubicación vive o muere por sus notificaciones. Si los avisos parecen aleatorios, demasiado frecuentes o demasiado personales en la pantalla bloqueada, la gente los silenciará u desinstalará. El objetivo es ofrecer empujones oportunos que respeten la atención y la privacidad.
La mayoría de los recordatorios activados por ubicación deberían usar notificaciones locales (generadas en el dispositivo). Son rápidas, funcionan sin conexión y no requieren un servidor para decidir cuándo alertar.
Usa notificaciones push con moderación—por ejemplo, cuando los recordatorios se comparten con un familiar, cuando una lista sincronizada cambia o cuando necesitas reenganchar a un usuario que no ha abierto la app en un tiempo. Si puedes evitar enviar eventos derivados de la ubicación a tu backend, hazlo.
Escribe las notificaciones como micro‑instrucciones:\n\n- Encabeza con la acción: “Recoger tintorería”\n- Añade contexto ligero solo cuando sea necesario: “Cerca: Tintorería Main St”\n- Evita detalles sensibles en la pantalla de bloqueo (especialmente en dispositivos compartidos). Considera un “Modo privacidad” que muestre: “Tienes un recordatorio” hasta que el teléfono se desbloquee.
Las acciones rápidas hacen que los recordatorios se sientan eficientes en lugar de intrusivos:\n\n- Hecho (marcar inmediatamente)\n- Snooze (p. ej., 10–30 minutos)\n- Recordar más tarde (elegir una hora como “Esta noche”)\n- Abrir lista (ir a la lista o lugar relevante)
Mantén el conjunto pequeño y consistente para que la gente lo aprenda.
Construye salvaguardas para evitar la fatiga de notificaciones:\n\n- Horas silenciosas (definidas por el usuario; el valor por defecto debe ser conservador)\n- Límites de tasa (p. ej., máximo X recordatorios por hora; agrupar varios recordatorios en un resumen cuando sea apropiado)\n- Periodos de enfriamiento para que un usuario que camina por una frontera no reciba alertas repetidas
Las notificaciones útiles se perciben como bien sincronizadas, no como vigilancia constante.
Una app de recordatorios basada en la ubicación se siente “inteligente” en la superficie, pero la capa de almacenamiento debe mantenerse sencilla. Estructuras de datos claras y un plan de sincronización simple evitarán la mayoría de los problemas de fiabilidad más adelante.
Puedes mantener el modelo central pequeño y aun así soportar funciones comunes:\n\n- Reminder: id, title, notes?, enabled, createdAt, updatedAt, archivedAt?\n- Location: id, label, type (place/pin/geofence), latitude, longitude, radiusMeters, placeId?\n- Trigger: id, reminderId, locationId, event (enter/exit), schedule (opcional horas silenciosas), cooldownMinutes\n- Status / delivery: id, triggerId, state (pending/fired/snoozed), lastFiredAt?, nextEligibleAt?
Dos notas que evitan dolores de cabeza:\n\n1. Almacena radiusMeters en la Location (no solo en el Trigger) si los usuarios pueden reutilizar una ubicación en varios recordatorios.\n2. Añade cooldownMinutes pronto para evitar notificaciones repetidas cuando alguien merodea cerca del límite.
Solo local (SQLite/Room en Android, Core Data/SQLite en iOS) es la vía más rápida hacia un MVP fiable. Funciona sin conexión, no cuesta operar y evita introducir cuentas, restablecimientos de contraseña y tickets de soporte.
Añade sincronización en la nube cuando los usuarios lo pidan claramente: múltiples dispositivos, migración de teléfono sencilla o un compañero web.
Un compromiso práctico es: primero local‑primero, diseñar IDs y timestamps para que la sincronización sea posible más adelante.
Si soportas sincronización, tu backend típicamente necesita:\n\n- Auth: “Iniciar sesión con Apple/Google” o enlaces por email; evita construir tu propio sistema de contraseñas.\n- Cifrado de extremo a extremo (recomendado): cifrar el contenido del recordatorio en el cliente; almacenar solo ciphertext en el servidor.\n- Resolución de conflictos: empieza con “última escritura gana” usando updatedAt, más borrados suaves vía archivedAt para evitar resucitar ítems.
La ubicación + marcas de tiempo pueden volverse sensibles rápido. Limita la telemetría a:\n\n- hora de la última comprobación de ubicación, estado de permisos del SO, resultado del último intento de notificación
Haz que los registros sean opt‑in, fáciles de exportar y fáciles de eliminar. Esto también te mantiene alineado con la “privacidad por diseño” cuando llegues a /blog/privacy-and-security-by-design.
Tu elección de stack afecta la precisión, el consumo de batería y cuán fiable se ejecutan los recordatorios en segundo plano. Los recordatorios basados en ubicación están más integrados con el SO que muchas ideas de app, así que los trade-offs son reales.
Empieza con nativo si necesitas la máxima fiabilidad para geovallas y entrega en segundo plano, o si tu MVP depende de funciones como permiso “Siempre”, ubicación precisa y acciones de notificación matizadas.
El desarrollo nativo también facilita seguir las UX y flujos de permisos específicos de cada plataforma sin luchar contra abstracciones.
Multiplataforma puede funcionar bien si tus recordatorios son relativamente simples y estás dispuesto a invertir en afinación por plataforma.
Bloques imprescindibles:\n\n- Ubicación + geovallas: un plugin que soporte geovallas, no solo lecturas de GPS (verifica el comportamiento en segundo plano en ambos SO).\n- Ejecución en segundo plano: soporte para tareas/servicios en segundo plano (servicio en primer plano en Android donde haga falta).\n- Notificaciones: notificaciones locales con canales (Android), disparos programados y botones de acción.
Ejemplos de ecosistemas:\n\n- React Native: location/geofencing + notifee (notificaciones) + librería de tareas en segundo plano.\n- Flutter: geolocator/geofence plugin + flutter_local_notifications + plugin de ejecución en segundo plano.
Si quieres lanzar más rápido con un stack web moderno más un companion móvil, Koder.ai está diseñado para creación rápida vía chat: React para web, Flutter para móvil y un backend en Go + PostgreSQL—útil si quieres un prototipo end‑to‑end (incluyendo auth y sync) antes de invertir en optimizaciones profundas específicas de plataforma.
Un enfoque práctico es compartir lógica de dominio (evaluación de reglas, desduplicación, tiempos de cooldown, plantillas de recordatorio) en un módulo común, mientras mantienes la entrega de ubicación + notificaciones como capas específicas por plataforma. Esto evita comportamientos “únicos para todos” que fallan bajo los límites de fondo de iOS o la gestión de energía de Android.
Planifica pronto para el cumplimiento:\n\n- Usa ubicación en segundo plano solo cuando sea esencial, explícalo claramente en el onboarding y da controles en la app.\n- Sigue los requisitos de Apple para cadenas de permiso de ubicación y modos de fondo.\n- Sigue las políticas de Google Play para acceso a ubicación en segundo plano y proporciona un caso de uso válido.
Si no puedes justificar la ubicación en segundo plano, rediseña hacia “cuando la app está en uso” más prompts inteligentes—los resultados de revisión mejorarán.
Una app de recordatorios basada en la ubicación puede parecer mágica o inquietante según cómo trates los datos de las personas. Construye confianza haciendo decisiones de privacidad parte del producto y de la arquitectura desde el día uno, no como algo posterior.
Empieza listando lo que realmente necesitas para disparar recordatorios. En muchos casos no necesitas historial continuo de ubicaciones—solo los lugares guardados/geovallas y el estado suficiente para saber si un recordatorio ya se disparó.
Mantén los datos de ubicación almacenados tan gruesos como permita tu caso de uso (por ejemplo, un placeId o un radio de geovalla en lugar de rastros GPS crudos). Establece reglas de retención: si un recordatorio se completa o elimina, borra también su metadata de ubicación.
Explica en lenguaje llano qué recopilas y cuándo se accede a la ubicación (p. ej., “solo cuando hay recordatorios activos” o “al entrar/salir de lugares guardados”). Pon esta explicación justo donde se toman las decisiones—en la pantalla de permiso y en Ajustes—no solo en una política legal.
Una pantalla corta de “Por qué lo pedimos” y un enlace a /privacy suelen ser suficientes para reducir la sospecha y los tickets de soporte.
Los controles de privacidad deben ser fáciles de encontrar:\n\n- Eliminar recordatorios individuales (y sus ubicaciones)\n- Borrar cualquier historial opcional o lugares recientes\n- Desactivar los recordatorios basados en ubicación sin borrar todo\n- Exportar/eliminar datos de cuenta si soportas cuentas y sincronización
Protege los datos sensibles con cifrado en reposo (especialmente los datos locales de recordatorios y tokens). Usa almacenamiento seguro de claves (Keychain en iOS, Keystore en Android) para secretos, y sigue el principio de menor privilegio: pide solo los permisos que necesitas y habilita la ubicación en segundo plano solo cuando el usuario tenga recordatorios activos.
Trata la analítica con cuidado: evita registrar coordenadas en bruto y anonimiza identificadores en reportes de fallos.
Los recordatorios por ubicación pueden parecer “inteligentes” en una demo y aún fallar en la vida cotidiana. Tu objetivo en pruebas es validar tres cosas a la vez: precisión del activador, fiabilidad de la notificación e impacto aceptable en la batería.
Empieza con escenarios centrales y repítelos en distintos lugares (centro vs suburbios) y patrones de movimiento:\n\n- Llegada vs salida: confirma que ambos activadores se disparan una vez, en el momento correcto y no se buclean.\n- Casos límite en bordes: prueba recordatorios cerca de la frontera de la geovalla (p. ej., la tienda de al lado) donde la deriva del GPS puede causar activaciones falsas.\n- Movimiento a alta velocidad: pasa en coche por una ubicación y comprueba si los recordatorios se disparan demasiado tarde (o no) cuando te mueves rápido.
Muchos “bugs” son en realidad reglas del SO funcionando como se diseñó. Verifica el comportamiento cuando:\n\n- El permiso de ubicación está en Mientras se usa, Preciso desactivado o completamente denegado.\n- Modo de bajo consumo / Ahorro de batería está activado (las actualizaciones en segundo plano pueden retrasarse).\n- La conectividad es mala: modo avión, datos intermitentes o sin fijación GPS.
Asegúrate de que la app falle con gracia: mensajes claros, sin prompts repetidos y una forma obvia de corregir la configuración.
Los simuladores son útiles para comprobaciones rápidas, pero la geovalla y la entrega en segundo plano varían mucho según la versión del SO y el fabricante. Prueba en:\n\n- Varias versiones de iOS y al menos un dispositivo más antiguo\n- Una mezcla de dispositivos Android (Pixel + uno o dos teléfonos con capa de fabricante)
Antes del lanzamiento, conecta señales de producción básicas:\n\n- Informes de fallos y registros de errores no fatales\n- Comprobaciones de entrega de notificaciones (programadas vs entregadas)\n- Muestreo del impacto en batería (sesiones, tiempo en segundo plano, frecuencia de actualizaciones de ubicación)
Esto te ayuda a detectar problemas de “funciona en mi móvil” rápidamente tras el lanzamiento.
Lanzar una app de recordatorios basada en la ubicación no es solo “empaquetar y lanzar”. Tu primera versión debe fijar expectativas claramente, ayudar a la gente a crear su primer recordatorio útil en menos de un minuto y darte una manera segura de aprender del uso real.
El acceso a la ubicación es lo primero que muchos usuarios se preguntan, así que explícalo antes de que instalen.
Mantén la descripción simple: qué hace la app, cuándo se usa la ubicación (p. ej., “solo para activar los recordatorios que tú configures”) y qué opciones tienen los usuarios (como usar “Mientras se usa la app” vs “Siempre”, si se soporta).
En capturas, incluye al menos una imagen que muestre el flujo “Añadir recordatorio” y otra que explique el permiso de ubicación en lenguaje llano. Un FAQ corto en la ficha (y reflejado en la app bajo /help) puede reducir reseñas negativas.
El onboarding debe sentirse como un atajo, no una lección. Apunta a un tutorial corto que termine con un recordatorio real creado—por ejemplo: “Recuérdame comprar leche cuando llegue al supermercado”.
Un flujo práctico:\n\n1. Elegir un lugar (búsqueda o pin)\n2. Elegir “Llegada” o “Salida”\n3. Escribir el recordatorio\n4. Luego pedir los permisos mínimos necesarios para que funcione
Si el usuario deniega la ubicación, no lo sermonees. Ofrece un fallback: recordatorios basados en tiempo, o modo de “check‑in” manual, y una ruta clara para reactivar permisos más tarde.
Haz un lanzamiento escalonado (un pequeño porcentaje al principio) para atrapar problemas con batería, notificaciones y prompts de permisos antes de que todo el mundo los vea.
Añade prompts ligeros dentro de la app tras momentos clave: después del primer recordatorio activado, tras una semana de uso o cuando alguien desactiva las notificaciones. Mantén las encuestas en 1–2 preguntas y enlaza a /feedback para notas más largas.
Las apps de ubicación pueden romperse cuando cambia el SO. Establece una lista de verificación recurrente:\n\n- Revisar notas de versión de iOS/Android por cambios en ubicación y notificaciones\n- Volver a probar flujos de permisos y escenarios “denegado/limitado”\n- Monitorizar informes de fallos y quejas de “el recordatorio no se activó” como métrica prioritaria\n- Usar feature flags para cambios arriesgados (nuevas opciones de geovalla, estilos de notificación)\n- Re‑verificar el impacto en batería en algunos dispositivos reales con cada versión
Trata el mantenimiento como parte del producto: la fiabilidad es lo que hace que una app de recordatorios se sienta confiable.
Un recordatorio basado en la ubicación se activa cuando llegas a o sales de un lugar del mundo real, en lugar de a una hora concreta. Defines una ubicación (mediante búsqueda de lugares o un pin en el mapa) y un tipo de activador, y el teléfono te notifica cuando esa condición ocurre en segundo plano.
La mayoría de las apps admiten:
Para un MVP, llegada/salida suele ser suficiente; la permanencia puede llegar más tarde.
Porque la ubicación es aproximada y varía según el entorno:
Diseña y comunícalo como “se activa dentro de un rango”, no “en la puerta exacta”.
Empieza con un trabajo claro y único: notificar de forma fiable en el lugar correcto. Un MVP práctico suele incluir:
Guarda la automatización avanzada (sugerencias, listas compartidas, múltiples ubicaciones) para versiones posteriores.
Define el éxito con unos pocos números que realmente monitorices, como:
Acompaña métricas con señales cualitativas como reportes de “el recordatorio no se activó”, porque los problemas de fiabilidad a menudo no aparecen en las cifras puras de uso.
Usa peticiones de permiso justo a tiempo:
Una breve pantalla previa al permiso que explique el beneficio (una frase) suele mejorar la aceptación y reducir la confusión.
No bloquees toda la app. Proporciona alternativas claras:
Evita peticiones repetidas; la claridad funciona mejor que la presión.
La búsqueda de lugares es rápida y reutilizable (“Target”, “Heathrow T5”), mientras que soltar un pin es mejor para sitios personales o sin etiqueta (una entrada concreta, plaza de aparcamiento). Muchas apps hacen ambas:
Almacena internamente las coordenadas + radio incluso si muestras un nombre amistoso.
Elige un valor sensato por defecto (a menudo 150–300 m para llegada) y permite que los usuarios lo ajusten con orientación:
Considera usar preajustes como Pequeño/Medio/Grande en lugar de metros para reducir la fatiga de decisión.
Prefiere notificaciones locales para la mayoría de los activadores de ubicación: son rápidas y funcionan sin conexión. Haz que las alertas sean útiles con: